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[El Cartucho Cinéfilo] Los 10 videojuegos basados en una licencia de cine mejor valorados (1ª parte)

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Aquí llega una nueva entrega de El Cartucho Cinéfilo y ésta... se la debía a la industria. Después de haber repasado los 10 peores juegos basados en una licencia cinematográfica, no podía sino devolver la moneda y confeccionar una nueva lista con los 10 videojuegos basados en un licencia de cine mejor valorados por la crítica especializada.

Muchos dirían que es imposible, que la industria del cine no ha traído más que bodrios a los videojuegos, pero no es verdad. Durante estas líneas veremos juegos de todo tipo pero todos con un denominador común: ¡qué son muy buenos! Y para los escépticos, ninguno baja del 8, ahí queda.

En nuestra anterior lista tuvimos gráficos mediocres; hoy tendremos gráficos currados a la altura de las mejores producciones. Si tuvimos infumables controles; ahora tendremos delicias jugables de las que no te podrás separar. ¿Mezclas de géneros que no pegan para nada?; hoy tendremos géneros que mezclan a la perfección.

Lo primero, y como ya hice en su día, os diré la mecánica que he seguido para confeccionar esta lista. No es muy estricta y está basada en una página que no a todos nos gusta, pero por algún sitio tenía que empezar: cogido la página de Metacritic, ordenados los juegos de todas las plataformas de mayor puntuación a menor y elegidos los 10 primeros que estén basados en alguna licencia cinematográfica. La lista en Metacritic solo abaraca del año 2000 en adelante, así que algunos grandes seguro que se habrán quedado en el camino.

Sin más, nos dejamos sumergir en la cream de la cream de los videojuegos cinéfilos. ¿Preparados?

10. Spider Man 2: The Game para PS2


En el número diez de nuestra lista nos encontramos a Spider Man 2: The Game para PS2 (2004). El juego está basado en la película del mismo nombre, pero es... bastante más: el mejor videojuego de Spider Man. ¿Por qué? Veamos.

Según el redactor de Game Chronicles la mayor virtud de este videojuego es que no se basa exactamente en la película, es decir, no se limita a contar solo lo que pasa en la película, sino que va un poco más lejos. Y sí, tendremos que luchar contra Octopus como en la peli, pero eso será solo una pequeña parte de todo lo que el juego ofrece.


En el juego encarnamos a nuestro querido arácnido como nunca en otro videojuego. Ante nosotros se nos presenta New York tal cual, con sus edificios, coches y gentes, y nosotros decidimos a dónde queremos ir y qué es lo que queremos hacer. Repartidas por la ciudad encontraremos misiones, algunas de la trama principal y otras solo para labrarnos nuestra caché de superhéroes. Un Spider Man a lo GTA: nada podía sentarle mejor a un videojuego como éste.

La libertad de acción y lo enorme de la ciudad, perdonan unos gráficos un poco desfasados para su época y un sonido y voces un poco flojitos. En total un 80 sobre 100 en Metacritic. Vedlo por vosotros mismos.


9. Star Trek: Bridge Commander para PC


Algunas sagas cinematográficas merecen estar aquí, aunque solo sea por insistencia. Star Trek puede ser una de las sagas más longevas, y también cuenta con bastantes videojuegos, así que meter uno entre los 10 mejores era bastante posible. El que hoy nos ocupa es Star Trek: Bridge Commander para PC (2002).

En este juego encarnaremos a un capitán de una de las naves de Star Trek y lo haremos desde la mismísima silla de capitán. Mola, ¿eh? Así es, en el juego estaremos sentados directamente en el puesto de mando de nuestra nave y, a través de instrucciones a nuestros hombres (y mujeres y alienígenas...) tendremos que ir superando nuestras misiones a través de toda la galaxia.


El planteamiento puede parecer sencillo, pero hay muchas cosas que hacer como capitán de una nave y la mecánica encaja bastante bien tanto si eres un newbie como si eres todo un hard-core. Esas son las virtudes que destaca el redactor de Gaming-Age (90/100). La única pega: que se trate de un juego demasiado lineal.


Os dejo con un vídeo de un combate espacial... solo para trekkies, o no ;)


8. S.T.A.L.K.E.R.: Shadow of Chernobyl para PC


Nuestro siguiente invitado es S.T.A.L.K.E.R. (2007) para compatibles. Lo difícil en este caso es que hayáis visto la película en la que está basada: Stalker, una película soviética del año 1979 (los que la hayáis visto... chapó).

Nos narra la historia de un lugar post-apocalíptico: ‘La Zona’, que no es otro que un Chernóbil en el que se ha producido otro incidente nuclear y en el cual se esconde una habitación en la cual se le conceden los deseos a quien entre. Yurrrrlll


El juego es, como describe el redactor de ComputerAndVideoGames (8,7/10), un shooter / juego de rol / survival horror, en ese orden. Disfrazado en un shooter tenemos un juego muy profundo en cuanto a argumento (con decisiones que te harán pensártelo dos veces), una basta zona para explorar perfectamente ambientada, muchas misiones secundarias, un portento gráfico... Según el redactor, a caballo entre Fallout y Deus Ex, y eso es mucho decir.

Ciertos bugs y que la inteligencia artificial no es todo lo inteligente que se pediría, dejan el sabor agridulce en este gran juego y, para mí, gran desconocido. A continuación el trailer: Man Made Hell, ¡oh!


7. Peter Jackson's King Kong: The Official Game of the Movie para PS2


¡Oh, el caprichoso destino! Si bien hace unos meses me tocaba poner a parir al juego de la película de King Kong para DS y nombrarlo el octavo peor videojuego basado en una licencia cinematográfica, hoy me toca, nada más y nada menos, que alabar a su versión para PS2 y nombrarlo, merecidamente, como el séptimo mejor juego basado en una licencia cinematográfica según la prensa especializada.

Con un 82 sobre 100 y unas críticas casi todas entre el 8 y el 9, el famoso monito se cuela en nuestra lista. ¿Qué tiene que ofrecernos esta aventura en PS2 que la haga tan atractiva? Pues según el redactor de 1UP (90/100), su mayor virtud radica en que es, sencillamente, muy fácil de jugar. Y no en el sentido de que es un juego fácil de dificultad, sino que su planteamiento es sencillo y está perfectamente llevado a cabo, lo que lo convierten en un juego que se deja jugar. Y además engancha.


Al igual que su denostada versión para NDS, aquí también se mezclan las fases en las que controlaremos a Jack, el protagonista, en un juego en primera persona aventuras-pseudo-survival horror, y a Kong, en fases con un planteamiento más destruye-todo-lo-que-se-mueva. Pero al contrario de lo que pasaba en su versión portátil, aquí los dos modos de juego funcionan y se mezclan a la perfección. Las fases encarnando a Kong sirven para descargar toda la adrenalina acumulada en las tensas fases controlando a Jack.


Si a esto le unimos unos gráficos muy bien trabajados, aunque con alguna ralentización, y unos modelados y animaciones a la altura de los mejores juegos de la consola, tenemos un gran juego en toda regla. Aquí una muestra:


6. James Bond 007: Everything or Nothing para PS2


¿Cómo podría nuestro más famoso agente especial británico faltar a una cita como esta? Jeje, pues no, no faltará. Y aunque muchos esperaseis por aquí el clásico GoldenEye para N64, Bond, James Bond, aparece en nuestra lista con este Everything or Nothing para PS2 (2004). Y no creáis que es para peor, pues el redactor de GameSpot no se corta un pelo al afirmar que éste es mejor que el clásico de N64. Veamos por qué.

Según el analista, la razón principal es que el juego que nos ocupa sabe captar la esencia de James Bond mejor que cualquier otro. Así como GoldenEye era muy buen juego, un shooter no es capaz de ofrecer toda la experiencia completa de convertirse en Bond para jugarlo en una consola. Nuestro querido agente hace algo más que disparar a diestro y sinestro todo el rato: conduce coches, encandila mujeres, vive momentos Bond... y aquí es dónde Everthing or Nothing saca pecho.


Abandona la primera persona para pasar a ser un juego en tercera persona con bastante acción, algo de exploración y fases de conducción para ir de acá para allá. Con unos gráficos exprimiendo al máximo a la PS2, una música y efectos a la altura de las películas con las voces de los actores originales (Pierce Brosnan en el caso de James Bond), un guión novedoso (pues no está basado en ninguna película, sino original del videojuego) y un multiplayer cooperativo (en local o por internet, ya en nuestra pequeña PS2) bastante satisfactorio le hacen ganarse un 8.8 en GameSpot y un 84 en Metacritic, más que merecidos.


A continuación un video de su misión número cuatro. No me negaréis que el juego mola, aunque esos gráficos de PS2... duelan a la vista a estas alturas ;)



Y hasta aquí nuestra lista por hoy. En nuestro siguiente número de El Cartucho Cinéfilo repasaremos el top-5 de los mejores videojuegos basados en una licencia cinematográfica. ¿Habrá sorpresas? ¿Qué juegos creéis que nos quedan por ver?

[El Cartucho Indie] Syobon Action, ahora sí, el juego indie más difícil al que he jugado ¿te atreves?

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Hace algunas semanas publiqué por estos lares un post sobre Battletoads afirmando, casi sin miedo, que podía ser uno de los videojuegos más difíciles a los que había jugado. Hoy, sin duda alguna, me retracto de mis palabras: el juego más difícil al que he jugado jamás se llama Syobon Action, sí, el juego del Gato-Mario.

Una auténtica rareza indie que quizá alguno ya conozcáis pero que merece ser recordada y compartida. ¿Queréis ver cuánto de jodío es este Syobon Action? Venid conmigo y os lo cuento.

Quizá haya por ahí alguno que no me crea y que diga: ¡bah! no puede ser tan difícil. Para aquellos que piensen así, les invito a probarlo por ellos mismos antes de seguir leyendo. Eso sí, no me hago responsable de las cosas que podáis romper por la furia de no poder pasároslo. Si lo jugáis, lo entenderéis.


El juego es totalmente gratuito y está disponible para Windows, Linux, iOS y AmigaOS, en un claro guiño retro. Os dejo aquí el enlace a su página de sourceforge:

Su creador es japonés, así que las versiones que podéis descargar arriba están en el idioma del país del Sol Naciente. Para el resto de mortales que no entendemos japonés hay una página no oficial dónde podéis descargaros la versión traducida al inglés:

Para que os hagáis una idea de la dificultad del juego, el creador no se molestó en poner un número limitado de vidas para el jugador. ¿Cómo? ¿Sin vidas? Entonces es super fácil... No, amigo, ponerle vidas a este juego hubiera sido desperdiciar líneas de programación. Vas a perder tantas que no merece la pena llevar la cuenta de ellas. Empiezas el juego con 2 vidas y cada vez que mueres se va restando una, pero sin detenerse en cero, de manera que puedes acabar la fase con -2 vidas o... con -20 o -30 que será lo más habitual.


Como podréis ver por las imágenes, el juego es una especie de clon del juego de Nintendo Super Mario Bros., esta vez protagonizado por un lindo gatito. Solo tiene 4 fases: la primera y la tercera son similares al mundo 1-1 de dicho juego; la segunda de ellas es un homenaje al mundo 1-2 (la fase bajo tierra); y la cuarta y última fase es similar a la 1-4, dentro del castillo de Browser.

Su dificultad no radica en saltos imposibles (que alguno hay), ni en que haya gran cantidad de enemigos (no hace falta) sino que el juego te reta en constantes trampas. Trampas que demuestran el especial sentido del humor que probablemente tenía su creador. Son tantas y tan variadas que al final te ves avanzando por el juego con miedo de saber dónde estará la siguiente... xD

Para que os hagáis una idea os dejo con un wallthrough de su primera fase. Son 9 minutos, sí, pero si de verdad sois capaces de pasaros la fase 1 a la primera en menos tiempo... que va, seguro que no sois capaces.


Como veréis, la primera trampa consiste en que no puedes alcanzar el primer bloque con la interrogación. La segunda es que aparece un bloque de piedras al intentar reventar la siguiente '?'. Todo inofensivo hasta ahora. Pero es que si lo intentas con el bloque de la '?' de arriba, en vez de moneda o seta sale un enemigo. Y la primera vez que saltas la siguiente tubería aparece un malo que te endiña irremediablemente.

A partir de ahí... os animo a descubrirlo por vosotros mismos: bloques que aparecen cuando intentas saltar precipicios, manándote para abajo a tí también. Tuberías que cuando te metes salen volando por los aires. Nubes que parecen inofensivas pero que también son enemigos. La tierra que desaparece debajo de tus pies. Más bloques que se convierten en pinchos. Finales de fases casi literalmente imposibles... Y así todo un recital de imaginación sobre mil y una maneras de acabar contigo. Y, por qué no, también con tu paciencia.

Como no podía ser de otra manera, la guinda está al final del juego. Si conseguís pasaros las 4 fases hasta el final, os espera otro gato (sustituyendo al Browser de turno) que hará desaparecer el suelo. Si consigues sobrevivir a eso, el techo se caerá encima tuya. Pero si también consigues salir de esa, irremidiablemente te darás de morros contra un fornido pollo (sí, habéis leído bien) que acabará contigo te pongas como te pongas.


No, para pasártelo tendrás que saltar en un robot volador que te catapulta a lo alto de la pantalla y que te permite pasar por encima de todo esto. Y, para terminar... xD No, ya está, un gracias por haber jugado, que ya has llegado bastante lejos.

Por si os ha sabido a poco, el juego también posee un modo bonus (si pulsáis '0' en la pantalla de inicio) que genera fases con los elementos puestos aleatoriamente, no digo más. Por si el modo normal no fuera ya bastante difícil.

Como os digo, que yo os lo cuente aquí o que veáis unos vídeos no es nada comparado con que lo juguéis. De verdad os invito a que le echéis un rato. Cuando lo acabéis (o se os acabe la paciencia, que es más probable), dejad un comentario sobre que os ha parecido... si no habéis machacado el teclado de pura rabia xD

Ah, y por cierto, gracias Joaquín por el soplo.

[Los Cartuchitos] No More Heroes, No More Heroes 2: Desperate Struggle y el videojuego de autor de Suda51

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Wii ha sido, y parece que seguirá siendo, una consola que, aunque nos pese a los más puretillas y hardcore gamers, ha sabido llegar a las masas. Su sistema de control tiene bastante culpa, pero ha sido su amplísimo catálogo de juegos casual el que ha hecho el resto.

Aun así, nuestra pequeña blanquita, nos ha traído algunas joyas no tan destinadas al gran público. O al menos, y es el caso que nos ocupa hoy, de esas que debes ser un tanto friki para saber disfrutarlas al máximo. Hablo de la saga No More Heroes, un imprescindible de la consola pero... solo si eres tan friki como su creador, Suda51. Venid conmigo y os explico por qué.

De Goichi Suda, aka Suda51 (un juego de palabras con su propio nombre: en japonés go significa 5 e ichi significa 1), podríamos decir que tiene una forma particular de hacer videojuegos. Es algo que salta a la vista en cuanto te pones delante de alguna de sus creaciones. Por ahí se dice que su forma de hacer videojuegos puede ser comparable al llamado, en el séptimo arte, cine de autor. Pero no penséis en ese cine de autor de largos planos y pocas conversaciones, sino en aquel en el que el propio director es el autor en sentido COMPLETO de su obra (director, guionista, ilustrador...) de forma que ésta acaba siendo, en cierto sentido, un reflejo de su propia personalidad. Woody Allen o Alfred Hitchcock son dos ejemplos de cine de autor. Suda51 sería su equivalente en el videojuego de autor.

¿He dicho ya que era friki? Aquí está en su casa con una réplica de 
la katana láser del protagonista... juzgadlo vosotros mismos

Así como si ves una peli de autor sabes al momento de qué director es, al jugar un juego de Suda51 tienes la misma sensación. Tienen algo especial, un toque diferente, que es fácilmente atribuible a su autor y su equipo, Grasshopper Manufacture. No More Heroes es la confirmación del hecho. Y lo es en el sentido de que Travis Touchdown (su protagonista) bien podría ser el alter ego digital de su creador.

No More Heroes tiene un aroma muy fresco, desenfadado y divertido. Es un juego muy friki, a ratos es como estar viendo un anime. Tiene ese toque de humor sexy tan característico de las producciones para adolescentes (y no tan adolescentes) japonesas. Esos momentos old school (de la vieja escuela) en los que parece que viajaras atrás en la historia de los videojuegos. Muchos guiños al propio jugador como esos momentos en los que Travis y los otros protagonistas hablan directamente a cámara. Y al final no es más que una pequeña broma que Suda51 te está gastando. ¡Genial!

Pero vayamos por partes.


No More Heroes fue el principio de la saga. En él encarnamos a Travis Touchdown, un otaku, friki del manga, anime y los videojuegos. Después de ganar un sable láser (sí sí, de los de la Guerra de las Galaxias) por Internet conoce a Sylvia Christel, una despampanate rubia que le ofrece fama y dinero si se convierte en el asesino más famoso del lugar. Para ello, lo único que deberá hacer será eliminar a los otros asesinos que estén por encima de él e ir así ascendiendo en la lista hasta convertirse en el número uno.

Como base jugable podríamos decir que es un juego de acción con tintes de sandbox. En un principio tienes una ciudad abierta ante tí que podrás recorrer a pie o a lomos de tu moto (un esperpento futurista). Para enfrentarte a los asesinos de la lista tendrás que pagar una cuota, así que repartidos por el mapa habrá una serie de trabajitos que podrás hacer para ir ganando dinero.

Una vez reunido el dinero, llegas a la guarida del malo (un colegio, un estadio de beisbol, una playa...), matas a unos cuantos enemigos clónicos y, finalmente, te entrefrentas cara a cara con él. Además de esto, repartidos también por el mapa habrá diferentes localizaciones en las que podrás interactuar: un gimnasio para mejorar tus habilidades, una tienda de katanas mejoradas (con chica despampanante también incluida), un tienda de ropa para personalizar tu aspecto...

Dos artworks de un par de chicas del juego, para que os hagáis una idea.

Es un juego de acción muy directa, de frenéticos combates y con un control muy sencillo. Lo más destacable son sus valores de producción con un estilo visual muy característico. La variedad de las misiones no destaca excesivamente, pero todos (o casi todos) los asesinos son terriblemente carismáticos y la personalidad de Travis es tronchante. Todo eso, unido a las constantes sorpresas a las que te somete Suda51 lo hacen un juego muy muy recomendable. Ah, y el final abierto que clamaba a segunda parte.

Lo más criticado fue que es un tanto repetitivo, quizá demasiado corto y que su esquema de ciudad abierta (aunque prácticamente vacía) junto con esos viajecitos en moto no acababa de funcionar.


Para su secuela, No More Heroes 2: Desperate Struggle, parece que Suda51 aprendió de todas estas críticas. El esquema seguía siendo el mismo, con la ciudad y los puntos de interés, pero se eliminó de un plumazo la moto y los trayectos: directamente podías viajar de localización en localización a través del mapa. También en este segundo juego se cambió la mecánica de los trabajitos para ganar dinero. Ahora en vez de realizarse a lo largo de la ciudad, se trataba de pequeños minijuegos con marcado acento retro.

Por lo demás, más de lo mismo, pero mejor: un control aun más depurado, unos enemigos un poco menos muñecos de trapo listos para el matadero, más asesinos super carismáticos, más humor, más giros, más... Suda51.

Como nota curiosa, la primera parte de No More Heroes llegó censurada a Europa y América, cambiando la sangre por unas especie de explosiones de color negro, mientras que su segunda parte llegó intacta con sus litros y litros de pixelada sangre xD


Lo dicho, una saga altamente recomendable si tienes una Wii. La disfrutarás sí o sí, pero lo harás más si eres un poquito friki. Yo lo soy, y puedo decir sin miedo que son unos de mis juegos favoritos de dicha consola, sino los que más. Todo el rato que estuve jugando a No More Heroes tenía esa sonrisilla de jeje, que chulo está esto y luego esa de joder, ¡qué friki!, sin olvidar la de Suda, eres el puto amo. ¡Queremos tercera parte ya!

[El Cartucho Dominguero] El trono usurpado, un poco de amena lectura para saber más de Dragon Age: Origins

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Sí, lo se, hoy es sábado y tocaba un Cartucho Visual... Pero, no se, se me hacía un sábado muy raruno: el sol, la gente en la playa, las terrazas a todo tren... No me preguntéis por qué pero me parece que es un sábado muy... dominguero.

Así que he decidido lanzarme, adelantarme un día y postear un Cartucho Dominguero. ¿Y qué mejor forma de pasar un sábado adomingado que leyendo un libro? Hoy os traigo mis opiniones sobre El trono usurpado la precuela en forma de libro de Dragon Age: Origins. Seguid leyendo si queréis saber más.

Seguro que mucha gente (gente que no sabe lo que dice, ya me entendéis) pensará por ahí que literatura y videojuegos son dos disciplinas bastante alejadas. Es cierto que hay juegos que, claramente, no destacan por sus grandes dosis literarias. Por poner un ejemplo se me ocurre pensar en nuestro fontanero favorito en muchas de sus entregas... ¿os suena la historia Dinosaurio secuestra dulce princesita?

El de New Super Mario Bros. Wii estaba especialmente currado con la aparición totalmente por sorpresa de los pequeños Koopas de... redoble de tambores... ¡dentro de una tarta! ... en fin

Pero también es verdad que hay otros videojuegos en los que la trama, los personajes, sus relaciones, los giros del guión, etc. son la base jugable sobre la que se desarrolla el producto. Unos expertos en escribir grandes guiones y aplicarlos (¡y de qué manera!) a sus videojuegos son los chicos de Bioware. Muchos de sus juegos te invitan inexorablemente a seguir jugándolos con tal de desvelar la historia que se desarrolla ante tus ojos y tu mando.

Algunas de esas historias bien podían haber sido una novela, así que ¿por qué no editar una novela sobre sus juegos? Precisamente éste es el caso que nos ocupa. Se trata de El trono usurpado, una novela que se sitúa como una precuela al videojuego Dragon Age: Origins.


Su autor es David Gaider, cuyo nombre quizá no os suene por ser un famoso novelista. Eso sí, cuando os cuente su currículum ya veréis que tampoco es un cualquiera. Lleva trabajando para Bioware desde 1999 y ha participado escribiendo los guiones y personajes de Baldur’s Gate 2 y su extensión El Trono de Bhaal, Star Wars: Kings of the Old Republic y Neverwinter Nights. Además fue el Lead Writer (guionista de los importantes, vaya) de Dragon Age: Origins.

Es el responsable de escribir los personajes de Zevran, Alistair (aunque por este no tenga demasiado mérito xD), el rey Cailan (tampoco, muere rápido), Morrigan (ésta sí), Shale (el gólem de piedra de una de las extensiones) y casi toda la historia de Duncan. Así mismo, fue el encargado de escribir las historias de los elfos dalishanos, el origen del humano noble, la Naturaleza de la Bestia (la historia de los hombres lobo en el bosque de Brecilia) o las misiones que ocurren en Risco Rojo. Además, también ha publicado The Calling, otra novela sobre Dragon Age. Casi nada, ¿eh?

Los dos son de su cosecha, más o menos igual de carismáticos, ¿no?

Pues centrándonos en El trono usurpado, éste narra la historia del rey Maric, el padre del rey Cailan (actual regente cuando se desarrolla Dragon Age: Origins) y su ascensión al trono. Para ello contará con la ayuda del joven Loghain, sí sí, el malo malísimo del juego en cuestión. En el contexto histórico que se nos narra, los orlesianos habían invadido Ferelden, expulsado a su rey y colocado un regente en su lugar. Éste, un tío más malo todavía que Loghain, se dedicó a perseguir a la estirpe de los antiguos reyes con tal de aniquilarla para que no pudieran reclamar el trono algún día. A parte de, en sus ratos libres, someter y fustigar al pueblo ganándose una reputación nada buena.

El libro comienza precisamente con la huida del joven príncipe Maric después de que la comitiva de él y su madre fuera atacada por los orlesianos y ella se viera asesinada. A partir de aquí, y después de ser salvado por Loghain (un ladronzuelo en sus inicios), comienza su odisea con tal de recuperar el ejército rebelde (los leales al antiguo rey y contrarios a los orlesianos), hacerlo fuerte y poder recuperar el trono: un triángulo amoroso (o más bien cuarteto) por allá, un par de traiciones por aquí, batallas (victorias y derrotas), algo de magia y al final, el trono es recuperado y el rey invasor expulsado.

Este es Cailan, el actual rey en Dragon Age: Origins (aunque no dure 
más de un telediario) e hijo del prota del libro, el rey Maric.

Desde un punto de vista totalmente literario no podemos esperar grandes alardes de este libro. La historia funciona bien (aunque es un tanto predecible, más o menos lo que ocurría en Dragon Age: Origins) y los personajes tienen carisma, pero se nota que David Gaider no está acostumbrado a la novela y sí a los videojuegos. Situaciones un tanto forzadas y conversaciones demasiado épicas le ponen la nota negativa si somos un poco críticos.

Pero a parte de esto, El trono usurpado es una buena elección si quieres conocer un poco más de la historia de Dragon Age: Origins (en el juego se hacen bastantes referencias al padre del rey Cailan, su relación con Loghain y la expulsión de los orlesianos) o quieres pasar un rato entretenido leyendo un libro bien ligerito. A mí, críticas a parte, me gustó bastante.

Y ¿por qué no? es una buena forma de atraer jugones al vicio de la lectura, que nunca está de más.

[El Cartucho Cinéfilo] Toy Story para Mega Drive: de una gran película, un mejor videojuego

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Corría el año 1995 y, sí amigos, eran otros tiempos. Si bien es cierto que ya había habido monumentales decepciones al adaptar algunas películas a videojuegos (no quiero ni recordar la adaptación, si se le puede llamar así, de la película E.T. para Atari 2600), todavía había productoras y compañías que hacían grandes videojuegos basados en franquicias cinematográficas.

Una de estas compañías era Disney Interactive y uno de sus mayores logros fue Toy Story. Hoy, en El Cartucho Cinéfilo, analizamos el que fue, para un servidor, uno de los mejores juegos de Mega Drive.

Toy Story, versión película, fue todo un pelotazo. Se estrenó en las navidades de 2005 y fue la primera colaboración entre Disney y Pixar (por aquel entonces eran compañías separadas hasta que en un año después Disney la comprara por más de 7.000 millones de dólares) y tiene el hito de ser el primer largometraje comercial animado íntegramente por ordenador.


El argumento no os lo voy a detallar (¿hay alguien que no la haya visto? xD) pero en líneas generales narra la historia de unos juguetes con vida propia: Woody, un juguete de un sheriff del oeste, que es el preferido de su dueño, Andy, y Buzz Lightyear, un flamante juguete de un héroe interestelar que pone en peligro el status de favorito de Woody. La acogida de público fue brutal y, a pesar de costar la friolera de 30 millones de dólares, acabo recaudando 10 veces más: más de 350 millones de dólares.

Ante semejante éxito comercial y como parte de la campaña publicitaria de la película, Disney interactive lanzó un videojuego a las consolas latentes en aquella época, Mega Drive, SNES y Game Boy, a parte de una versión para PC.


Ambas versiones para las consolas de sobremesa fueron similares excepto en que su versión SNES poseía unos colores más vivos en pantalla y un sonido de más calidad, mientras que en su versión de Mega Drive tenía una mayor resolución de pantalla y una fase extra, todo un regalito para los afortunados usuarios de la consola de Sega (entre los que me encontraba).

El juego, para ser sinceros, era una pasada. En la mayoría de sus fases se trataba de un juego plataformero de toda la vida, aunque muchas de éstas tenían bastante variedad: desde una huida a lomos de Rex (el juguete dinosaurio de Andy) hasta una divertida fase en la que avanzabas escondido dentro de un vaso de bebidas en una pizzería y debías esconderte cuando pasaban personas de verdad.


A parte de estas fases de plataformas puras, había otras en las que te enfrentabas cara a cara con Buzz, también en scroll lateral, y otras aun más diferentes. Había un par de ellas que funcionaban como un juego de conducción al más puro estilo del clásico Micromachines, salvando las distancias.

Otra que era una especie de minijuego dentro de una máquina de recreativa de esas con el gancho y los juguetes para coger (y los marcianitos de tres ojos: ¡el Gaaaaaancho! xD). Había incluso una que cambiaba la vista a primera persona y debías moverte por un laberinto dentro de la máquina expendedora. Y, para terminar la variedad, estaba la fase extra en Mega Drive, también de conducción, pero esta al estilo de otro clasicazo: Outrun.


Toda esta variedad ya era suficiente para convertirlo en un gran juego, pero es que además todo lo que se movía en pantalla era de una factura técnica increíble, con unos sprites muy grandes (cuyas animaciones en su mayoría fueron diseñadas por la misma Pixar) y unos niveles de diversión siempre en cotas muy altas.

Si a esto le sumabas que yo era un chavalito de apenas 12-13 años al que le flipaban los ordenadores, lo que convirtió Toy Story en su película favorita de Disney... como decía, para mí, uno de los mejores juegos que vieron la luz en esa tremenda consola que fue Mega Drive. Y eso que la competencia, incluso dentro de la misma Disney Interactive, era bastante fuerte. El Rey León también tuvo una buenísima adaptación para consolas e, incluso, un año antes, el videojuego de Aladín también hizo las delicias de muchos usuarios.

Pero eso... ya se va mereciendo otro Cartucho Cinéfilo ;)

Final Fantasy XIII: ¿la caída de un mito?.

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Hablar de la primera Playstation es sinónimo de grandes juegos de Rol/RPG, pero en especial de un boom, el de Final Fantasy. Sin duda muchos nos enganchamos a esta saga por el gran impacto que nos causo la séptima entrega, aunque la octava también estuvo a la altura no tendría la misma repercusión.


Desde ese día, los que no conocíamos la saga, comenzamos a jugar en emuladores, distintos remakes, y a realizar compras desproporcionadas de las anteriores entregas de la saga. Evidentemente no todos daban la talla, pero mantenían una estructura y un espíritu aventurero en el que por lo menos, encontrabas un poco de exploración.


Lamentablemente, la exploración desaparece en la última entrega, ni ciudades que visitar, ni mapamundi que recorrer, ni un miserable mercader que puedas encontrar por esos interminables pasillos sutilmente adornados de rocas, paredes y, a veces, de esa barrera mágica que no puedes atravesar por más veces que lo intentes. No, no puedes caerte, el horizonte es inalcanzable y tu destino, lejos de parecerse a Roma, tiene un único camino.


Final fantasy XIII comienza en un mundo flotante creado por los Fal'Cie, seres con poderes divinos y de diseños un tanto estrambóticos, es más, diría que fueron diseñados por un japonés ciego de Lambrusco después de ver un desfile de góticos.


Tras recorrer varios pasillos del mundo flotante llamado Cocoon (el Nido en castellano), al que cada uno llegó por una causa, acabamos dentro de un Fal'Cie que nos terminará maldiciendo con una marca de Lu'Cie, es decir, tendremos que realizar la tarea que nos encomiendan o acabaremos siendo unos seres con andares de zombis y cuerpos de Tyrant. Aquí comienza la historia. Debemos/deben descubrir qué quieren los Fal'Cie que hagamos y por supuesto, hacerlo para dejar de ser Lu'Cie.

Desde su comienzo estamos pulsando nuestro pad en la misma dirección, nos quedamos con la boca abierta en las cinemáticas y haciendo un exceso en la jugabilidad, permitiéndonos pulsar arriba y abajo combinado con R1 en los combates. Tras lo descrito, el juego entra en un bucle que termina cuando te pasas el juego (pero esto aún no lo sabes, aunque lo intuyes). Sinceramente creo que podemos encontrarnos ante un nuevo género: La película de Rol interactiva.



Así que alentado por lo que leía y por un amigo, me dispuse a terminar el tortuoso tutorial de 20 horas, tras el que (decían) se perfilaba un gran juego, pero más lejos de la realidad, el juego nunca llega a despegar. Seguimos recorriendo pasillos y más pasillos, hasta que consigues salir a mundo abierto, en ese momento piensas: "por fin, aquí empieza el verdero juego", lamentablemente para mí, eso era un oasis en medio del océano, nuestro camino empieza a estrecharse de nuevo, asfixiando cualquier resquicio de libertad, así que resignados continuamos. Y continuamos, y continuamos...


Cuándo escapamos del Nido ya conocemos la misión que tendremos que realizar para liberarnos de la marca del Fal'Cie (¿alguien lo dudaba?, sí, exacto, salvar el Nido). Hasta que volvamos es simplemente un sube niveles y relleno en forma de flashback, momentos emotivos y por supuesto, información gratuita.

Como toda historia, tendremos que derrotar al malo maloso que irá apareciendo a lo largo de nuestro camino y que se perfila como enemigo final.
Lamentablemente no hay nada relevante en la historia del juego. Escapas, vuelves y... ves el final.



No todas las cosas podrían ser malas, también el juego consigue avanzar en ciertos puntos de la saga con bastante acierto.


Lo que SI me ha gustado:

- El renovado sistema de combate. Controlamos a un personaje mientras los demás realizan el rol previamente asignado, podremos ir cambiando las combinaciones de roles durante el combate.

- Gráficamente es un producto sobre saliente. No será extraño si te paras simplemente para hacer una panorámica de todo el paisaje, de cuadrar la cámara para obtener una impactante imagen o para observar el gran modelado de los personajes. Eso sí, los escenarios pecan de austeridad.

- ¡Adiós a los combates aleatorios!.

- Las cinemáticas son simplemente IMPRESIONANTES.


Lo que NO me ha gustado:

- Ausencia total de ciudades, personajes con los que interactuar y mercaderes que oferten sus productos.

- La música descompasada la mayor parte de la historia. Puedes ir atravesando un bosque escuchando música ¿dance?.

- Demasiado fácil. No suele plantear ningún reto para el jugador experimentado, el no habituado tampoco sufrirá mucho para terminárselo.

- Las invocaciones han quedado en un segundo plano, sin ellas sería el mismo juego.

- El tutorial más largo que mi memoria alcanza a recordar.